La herramienta de arriba hace una sola cosa: cuenta el tiempo y te avisa. Las páginas de abajo son la misma herramienta preparada para un trabajo concreto, con los números que ese trabajo usa; y cada tiempo de esas tablas carga el temporizador con un clic.
Cuenta atrás si ya sabes cuánto debería durar la tarea, cronómetro si quieres saber cuánto tardó en realidad, y pomodoro si prefieres que el trabajo y los descansos se alternen sin que tengas que pensarlo.
No hay nada que instalar ni en lo que iniciar sesión, y funciona en un equipo que no es tuyo: una sala de reuniones, un ordenador de hotel, un portátil prestado. Una vez cargada la página sigue corriendo aunque se corte la conexión.
Sí, sin cuenta, sin prueba y sin nada que instalar. Tus ajustes se quedan en este navegador y nada se sube a ningún sitio.
La cuenta atrás se calcula con el reloj real, así que el tiempo restante sigue siendo correcto cuando vuelves. La alerta la reproduce la página, así que necesita que la pestaña esté abierta y el volumen activado.